Dormir sin soñar
I am tired, I am weary
I could sleep for a thousand years
A thousand dreams that would awake me
The Velvet Underground - Venus in Furs
Después de exultantes lapsos de hiperactividad dedicados a la apología y práctica de la aristocracia del espíritu y del cuerpo, uno suele reencontrarse con la corruptiva seducción del letargo.
Los que apreciamos esa particular belleza que resulta de la autoindulgencia vivímos la hipotonía muscular y la fotofobia de nuestras épicas de decadencia con el mismo orgullo con que un guerrero muestra sus cicatrices. ¿Que importa que el vulgo después nos agobie con sus miserables reclamos, apelando a esas nociones abstractas y extrañas de responsabilidad y culpa? Es cuando me fastidian con sus lamentables balidos que me doy cuenta de la virtud regia del sueño. La burla de los oficiosos y diligentes lacayos de Lutero, Ford y Taylor es un título nobiliario.
Es necesario convertir al sueño en otra expresión de desprecio a la vulgaridad de los hombres.

